Zem
Estar fingiendo para ellos no me agradaba en lo más mínimo. Dejé a esa mujer y su hija en un lugar peligroso y no dejaba de pensar en que sería mi culpa si algo llegaba a sucederles. Ella pareció reconocerme. Tenía muchas preguntas.
El niño, no me había olvidado del niño. Ese pequeño era la clave para seguir encontrando a esas criaturas que se escondían del gran reinado.
Mi identidad. Lo que en un principio era muy importante para mí, ahora casi pasaba a segundo plano. No podía entender por