La sala de espera del sanatorio médico era amplia, el lugar me hizo sentir un poco más a salvo. Mark dejó a Hawk en el jardín recreativo y me acompañó en todo momento para que no me sucediera nada.
—Me preocupa. ¿No hay nada que no estés diciéndome? —Mark me abrazó.
No le conté nada de lo sucedido con los ojos de la mujer. En realidad, me asustaba mucho que me creyeran loca o algo así. Mark y yo éramos bastante escépticos en ese sentido. Era lo mejor para Hawk, caer un mundo de fantasías y tont