(POR MARK)
Ella se había marchado, así sin decir ni una sola palabra. En un principio, creí que estaba en un gran peligro. Pensé que la habían secuestrado, a mi amada y frágil Sara. Cuando vi lo que se había llevado, comprendí que mi amor no era correspondido.
—¿Te sientes como un tonto? —preguntó Kily.
Era demasiada insolencia de su parte, gruñí y me alejé. Si seguía provocándome tendría que hacerla pagar.
—Sh, no digas nada. El alfa tiene bastante en que pensar. Sabes. Lo que se ha robado es