—No creo que sea un lugar demasiado agradable. —dije, al tiempo en que trataba de sujetar la mano de Mark. El estaba apretando el puño.
El comienzo de la ciudad era bastante complicado. Entramos por una de las avenidas principales en automóvil. El sitio era ostentoso, con muchos casinos y salones de fiestas. Era un lugar iluminado, pero la gente era completamente desvergonzada. Con Mark, habíamos acordado que no llamaríamos la atención. Pero un muchacho me había dicho que era la chica más hermo