—Arte en contra del gran gobierno. —murmuré, con la voz tan baja que apenas si podía escucharme.
Kily asintió. Esto no era algo que me agradara en lo más mínimo. Pero ese humo, fue lo mismo que describieron en la cámara de seguridad.
Me quedé al lado de mi hijo, tratando de pensar en que haría ahora. Estaba superada, me sentía superada por todo lo que ocurría. Como si estuviera dentro de un huracán. Tomé aire, respirando profundamente. Mark me trajo un café expreso y bebí lentamente para calmar