Capítulo 29. Tercera en discordia.
Mauricio miró inquisitivamente a Sebastián, y Marcela, quien acababa de llegar y notó que Sebastián no le había prestado la atención necesaria, empezó a lloriquear.
—Amigo, esperaré afuera, necesito mostrarte algo interesante— le dijo Mauricio a Sebastián tocándole el hombro y agachándose a la altura de su oreja.
—No olvides que prometiste pasar página— le susurró como voz de su consciencia.
—Bien, Marcela, empieza, soy todo oídos— le pidió Sebastián, fastidiado y sin moverse de su lugar. N