Celos que ahogan el sentido común. Parte I
A la mañana siguiente, tanto la Marquesa de Pembroke como el Gobernador de Londres, estaban radiantes a pesar de la difícil noche que ambos habían pasado, debido al cúmulo de emociones que en el corazón de la pareja, explotaba de forma inevitable. Por tal motivo, cuando se sentaron a la mesa desayunar, estaban sonriendo mientras mantenían una conversación agradable con Kylie, la hermana de la Marquesa.
Y, ¿Te gusta tu habitación, Kylie? –le preguntó el Gobernador de Londres a la hermana de Gigi