Una última advertencia perturbadora.
¡No, no puede ser! ¡Otra vez no, Dios mío, me encontró! –gritó Giorgiana aterrorizada.
¿Qué pasa, Gigi? –le preguntó Kylie, pero al ver que su hermana no le respondía y sólo lloraba, ella le quitó la nota de la mano y al leerla, sólo pudo musitar pálida- ¡Dios! Esto es imposible. Tranquila cariño, nada te pasará esta vez nena, por favor cálmate. –y diciendo esto, Kylie la abrazó con fuerza.
Ky, me encontró. Adler, Matthew, él me encontró, me encontró. –sollozó Giorgiana.
¿De qué estás hablando,