Dolorosos descubrimientos que golpean con fuerza.
¡No! Tiffany, por favor, despierta. Sobrina, no puedes morir. –dijo la señora Colson, llorando sobre el cuerpo de Tiffany.
¡Está muerta! ¡No puede ser! ¡Por Dios, la mataron! –dijo Giorgiana en un murmullo lastimero.
Ella no era mala, señora. Actúo como lo hizo, porque fue amenazada para trabajar para ese hombre. Mi niña no merecía morir así. –dijo la señora Colson llorando.
Ella quiso ayudarnos y la asesinaron. Adler tengo miedo, porque este ataque fue en mi contra ¿verdad? –dijo la Marquesa d