Capítulo cincuenta y cinco. Los celos te matan
Gerald observó a Natasha, Emma y Michael dormir plácidamente luego de un día de locos. Suspiró y en silencio abandonó la habitación.
—Creo que tú y yo necesitamos tener una conversación muy sincera —dijo Andrew saliendo de su habitación.
El hombre lo había estado vigilando y no le había pasado desapercibido la manera en la que Gerald miraba a Natasha y a Emma y lo último que deseaba era que su nieto terminara siendo engañado por la mujer que amaba.
—Me parece que llegó la hora, señor Collins. H