¿A dónde vas? —inquirió Edon. Estaba a punto de salir por la puerta, para ir al bosque.
—Necesito algunos elementos naturales, estamos preocupados por las infecciones extrañas que están afectando a los hombres lobo.
—No puedes ir por el bosque sola, tienes que estar en el castillo, sabes del peligro al que nos enfrentamos.
—Yo puedo protegerme.
—¿Y si aparece el encapuchado?
—Sé protegerme Edon, iré rápido.
—Entonces, yo te acompaño.
No tenía opción que aceptar que me acompañara, de lo