Al llegar a la entrada del edificio de apartamentos, Vivian inmediatamente hizo bajar a Martín del auto.
Silvia soltó una suave risa y también descendió.
Vivian aprovechaba cualquier oportunidad para intentar juntar a Silvia y Daniel, mientras arrastraba a Martín a un lado.
— Vivi, subamos ya. El señor Caballero bebió alcohol y necesita descansar —dijo Silvia, acercándose a Vivian y tomándola de la mano.
— Pero, Daniel... —Vivian abrió mucho los ojos, haciéndole señas a Daniel.
Daniel respondió