Mientras analizaba la situación psicológica del estudiante, la puerta de la sala de consulta se abrió violentamente.
— ¡Silvia! ¿Por qué hiciste esto?
Lo primero que vio fue el rostro furioso de Leticia, quien le puso la pantalla de su teléfono directamente frente a la cara.
Silvia le lanzó una mirada fría.
— ¡Estoy trabajando!
El estudiante que estaba en consulta también se asustó y se levantó inmediatamente.
— Silvia, vendré a verte en otra ocasión.
Cuando solo quedaron ellas dos en la sala, L