Silvia dijo con voz grave:
—Pero hay una condición, me da asco verla, grábame un video y te doy el dinero, si no prefiero morir.
—¡Diego, no olvides quién te trajo a encontrarla! —gritó Leticia.
Silvia la ignoró completamente:
—¿Qué dices? 5 millones de dólares por un video, después de liberarme no voy a perseguirte por secuestrarme.
—¡No le creas! ¡Te está engañando! Si Daniel y Marcos se enteran, ¿cómo va a dejarte ir? —Leticia palideció.
Temía que Diego se dejara convencer, también temía que