Ella lo interrumpió con un gesto.
—Ya lo sé, pero ¿cómo puedo ignorar lo que dicen los demás? Que estoy equivocada, que hago todo al revés, que no tengo remedio…
Astrid respira hondo.
Sus hermanos a veces también se ponen del lado de sus padres, y eso la hace sentir más sola y desprotegida que nunca.
—Te voy a confesar algo, pero no se lo digas a nadie. Es la razón por la que me cuesta tanto hablar con mi familia. Ellos me conocen desde siempre y… Me gusta mi vida actual, me gusta cómo estoy ll