Monk era el único amigo que Knut nunca rehusaba ver, aunque las actividades sociales le aburrían al joven CEO. Solo él tenía el privilegio de convocar al exclusivo grupo de amigos de Knut, que siempre acudían a sus invitaciones. Una de ellas llegó a la casa Meyers, donde Astrid contemplaba el traje sobre la cama. Sin darse cuenta, se mordía el interior de la mejilla con nerviosismo.
Astrid se preguntaba qué camisa y traje le quedarían mejor a Knut. ¿La camisa vino con el traje negro, o la camis