Un Regalo Extraño.
PDV Amelia.
El viaje fue super cansón, casi veinte horas de vuelo, al llegar a mi conocido aeropuerto, pasé al tocador a lavarme la cara y ponerme un poco decente, eran las cuatro de la mañana, no debía de haber mucha gente en el aeropuerto, pero, aun así, me gusta verme bien, mi madre entró conmigo y nos acicalamos antes de salir, ya mi padre me había informado que el chofer nos estaba esperando.
Veníamos con cuatro maletas de las cuales tres eran mías, aun dejé mucha ropa Abu Dabi, pero igua