Capítulo 87: Esperanza.
—La señora Julia ha despertado —fue el aviso que dio el médico—, está fuera de peligro, la vamos a pasar a otra habitación, pero no pueden cansarla, recuerden, aún está delicada.
Rosaura se abrazó a su padre y sollozó emocionada. Abel presionó los parpados y agradeció a Dios por aquella buena noticia.
—¿Ya podemos verla? —indagó Abel con la voz entrecortada.
—En unos minutos contestó el médico.
Instantes más tarde, Abel ingresó a la alcoba de su madre, Julia estaba con los ojos cerrados, su