(Renata Pellegrini)
Miro en silencio, sentada en el taburete con los brazos sobre la mesa de la cocina, Filippo abre y saca de la nevera unos panes con queso y jamón, una caja de zumo de naranja. Pone los vasos en la mesa y los llena con el zumo, me da uno, luego va a la encimera y deja los panes en el microondas durante treinta segundos.
- Está muy bien dejar la comida preparada en la nevera, para calentarla más tarde. - me digo, siempre quise hacer eso, pero nunca tenía tiempo, y lo que es pe