( Felippo Valentini )
Salgo al interior de el cuarto de huéspedes dejándola sola, escucho que me llama, pero solo sigo aturdido a mi cuarto, voy al baño, entro y enciendo la luz.
¡Virgen! — mi mente no puede dejar de pensar en eso, ella ni siquiera tuvo que asumirlo en su totalidad. Sólo el hecho de saber que fui el primer hombre en besar esa boquita de miel, me hace sentir aturdido y... ¿Orgulloso?
Una extraña sensación invade mi pecho, un sentimiento de posesión... Su primer beso fue mío