(Renata Pellegrini)
— Necesito ducharme — digo, apartando la cabeza del pecho de Filippo. — ¿Quieres acompañarme?
Filippo sonríe traviesamente, y yo sonrío cómplicemente. No puedo evitarlo, he estado extrañando a Filippo durante dos meses, y está dentro de mí, es parte del paquete de añoranza.
Subo a mi habitación y voy directo al baño, me quito la ropa y entro en la ducha, enciendo el grifo de la ducha, el contacto del agua con mi cuerpo me relaja, pero antes de que pueda darme la vuelta, Fili