Landon
Mi madre siempre había sido buena para las cuestiones de organización de viajes y, por tanto, me recordó sobre algunas cosas que debía hacer al llegar a Rusia, cosas que yo, con la cabeza centrada solo en Lyra, no podía pensar. Por suerte, había dejado todo listo para mi partida y me fui sin ataduras al aeropuerto, donde esperé mi vuelo en la sala exclusiva, evitando así tener que lidiar con el ruido infernal de las personas que iban de un lado a otro.
Lo que más me afectaba era ver fam