Lyra
Si alguien me hubiera dicho meses atrás que las cosas acabarían de esta manera, me habría reído a carcajadas por lo inverosímil del asunto. Sin embargo, ahora era mi realidad. Mis días transcurrían monótonos e inalterables en un castillo digno de una princesa, pero yo no quería ser una princesa enclaustrada, cuya única libertad consistía en dar paseos por los jardines y decidir qué comer.
Thane no me había forzado a estar con él en la intimidad, pero me trataba como su mujer. Cuando llegab