Capítulo 37

Los chicos salieron a comprar cosas para comer y beber mientras que Gine y yo nos quedamos en las sillas cerca de la piscina hablando sobre trivialidades hasta que ella me miró sin ocultar una sonrisa pícara.

—Leo y tú.

Alzó y bajó las cejas de manera insinuatoria pero yo me mantuve seria.

Como si no supiera de lo que me estaba hablando.

—Leo y yo ¿Qué? —arqueé una ceja y ella me imitó sin dejarse convencer por mí.

—Tienen algo, eso es obvio Melissa.

La tensión sexual siempre ha existido entre
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP