— ¿Quieren quedarse?
Mi madre se llevará a las chicas esta noche así que podemos hacer la fiesta esta noche —avisó Leo y Greg terminó aplaudiendo como un tonto haciéndonos reir al resto.
La fiesta ha transcurrido tranquilamente después de lo que había pasado con Claudia.
La madre de Leo había llegado y nos había saludado a todos con fría cortesía pero al ver lo unida que estaba a Claudia —cada vez que la niña me llamaba— ella me miraba de mala manera.
Como si no soportara ver a su nieta conmigo.