Reencuentro.
Rebeca estaba en su pequeño apartamento, uno que logró comprar con su propio esfuerzo, y ella estaba feliz, después de meditar que era hora de dejar la casa materna.
El aroma del café recién hecho llenaba la habitación. Se había acostumbrado a la rutina de su trabajo como ginecóloga, aunque ahora sus turnos no eran tan exigentes como antes, pero su corazón aún guardaba un espacio para los ojos de Kelvin.
El teléfono vibró sobre la mesa, interrumpiendo sus pensamientos. Rebeca tomó el disposit