18Amalia estaba en quirófano cuando entró Jean, tomó su mano y la miró a los ojos.
—Justo a tiempo para ver nacer a nuestros hijos mi amor, no me lo perdería por nada del mundo.
—Tengo miedo Jean, aún les faltan dos meses, no quiero que les suceda nada malo.
—Eso no pasará mi vida, nuestros hijos estarán bien ellos don fuertes
Amalia apretó la mano de Jean sintiendo un poco de tranquilidad, sus ojos poco a poco se fueron cerrando empezaron el proceso de sacar a los pequeños. El primero en ser