36Amalia fue a la habitación de los bebés y luego a la suya. Jean había preparado para ella toda una verdadera sorpresa para consentir la.
Amalia entró, la luz tenue de las velas reflejaba un ambiente romántico y misterioso.
Amalia cerró la puerta y en ese momento Jean la abrazó por la cintura desde atrás.
—Una velada romántica para mi mujer. —susurró al oído.
Amalia se giró quedan frente a él y rodeó sus brazos en su cuello.
—Todo está muy lindo vida mía. —respondió ella uniendo sus labios a l