40Las novias estaban listas para ser encaminadas por la alfombra de pétalos blancos que las llevaría al altar.
La puerta se abrió y Patrick entró miró a cada una de ellas y se acercó a darles un abrazo y un beso a Amalia y a las que ya consideraba sus hermanas. Y por último a Delia.
—Estás muy hermosa madre, mereces ser feliz, mi padre te espera.
—Estoy lista mis hijos, nunca me imaginé que compartiría el día más feliz de mi vida con mis hijas, todas casando nos el mismo día.
—Ya es hora. —avis