Capítulo 12.
La ciudad humana quedaba a poco más de tres horas. Con la doctora Paula como conductora designada, serían dos horas. Al parecer nadie la separaría de su “próxima cita caliente”.
Mucho menos una pequeña nimiedad como lo era el llegar vivos.
El Alfa Alan había permanecido con los ojos cerrados la primera media hora y yo miré por la ventana, pero me aburrí rápidamente. Uno pensaría que después de ocho años sin contemplar un paisaje yo estaría disfrutando de esto, pero no lo estaba.
Había muchas