Siguiendo las órdenes de Erik, los sirvientes se dispusieron a forzar la puerta.
En cuanto lograron abrirla, el espectáculo en el interior dejó a todos los presentes con la boca abierta, incluyendo a Frigg, quien estaba en primera fila. Se quedó paralizada unos segundos antes de reaccionar y se lanzó hacia adentro, con la intención de cerrar la puerta desde el interior.
Sin embargo, Daisy se lo impidió, presionando la puerta con firmeza.
—Señorita Mero, ¿tanto trabajo para abrir la puerta y ahor