El aroma a café y a madera pulida del estudio de Lion solía ser un bálsamo para Olivia. Hoy, olía a polvo de archivos viejos y a la fría electricidad de la anticipación. Sobre la inmensa mesa de roble, no había partituras, sino un caos ordenado de carpetas, planos arquitectónicos enrollados y tres pantallas que Gabriel había instalado, mostrando flujos de datos financieros y planos estructurales en 3D. El "frijolito", ahora una presencia constante y tranquilizadora en su vientre, parecía encoge