Sus padres, tíos y abuelos lo veían como el heredero natural, la próxima columna vertebral del clan.
Y él nunca los había decepcionado… pero a costa de crecer antes de tiempo.
Nunca había experimentado esa libertad y entrega con la que se conducía Hans.
Faltaban unas horas para el concierto y Hans, cada vez que tenía un momento libre, regresaba al camerino para charlar con Gabriela.
Al caer la tarde, comenzó la cuenta regresiva: los fans empezaron a entrar al recinto de manera ordenada. Cuando l