—¿No pudiste dormir bien? —preguntó Cristóbal, notando sus ojeras. Su sonrisa se atenuó—. Tal vez… te afecte algo relacionado con Álvaro.
—Tuve pesadillas —murmuró ella, frotándose los ojos—. Pero dime, ¿no te digas que fuiste hasta el Centro de Cuidados anoche sólo para traerme estos fideos?
—Tenía pendientes por esa zona —respondió Cristóbal, restándole importancia—. Lo prepararon por separado: los mariscos, los fideos y el caldo, todo sellado al vacío para mantenerlo caliente. Cómelo de inmed