—Necesito que me hagas una promesa.
—Solo dime y estoy dispuesto a todo, aunque sea atravesar fuego.
—No es para tanto —Gabriela esbozó una sonrisa amarga—. Quiero que, si Álvaro despierta y decide vengarse de mí, te retires sin dudarlo de esta batalla, para protegerte a ti mismo y a tu familia.
Cristóbal guardó silencio.
—Cris, ya te he involucrado demasiado —prosiguió Gabriela con un matiz solemne—. Tal vez no te importe tu propio futuro, pero no puedes ignorar el de tu padre, tus hermanos y h