¿Dulce e inocente? Era la primera vez que alguien la describía así. Gabriela decidió tomarlo como un cumplido, y le sonrió con suavidad.
Sin embargo, cuando buscó información sobre ella en línea, ya no había nada.
Hans continuó, recostándose en el banco con una actitud despectiva.
—Robaste al novio de tu hermana, eres la amante... una oportunista. Y algunas otras cosas que ni me molesté en recordar.
Su tono era frío, y aunque estaba sentado, su expresión de arrogancia parecía desafiarla.
Gabriel