De solo imaginarlo, Juan se llevó instintivamente la mano a la mandíbula. Kian continuó:
—El señor Álvaro siempre le agradeció a Noelia que una vez le salvara la vida, pero el verdadero amor de su corazón es Gabriela, ¿entiendes?
Juan se quedó en blanco unos segundos.
—¡Vaya, sí que ha cambiado el jefe! En serio que siempre pensé que tenía un gusto pésimo, entre la esposa muda y la supuesta amante interesada… ¡era obvio que la esposa muda era mejor opción! —bromeó, acercándose más a Kian para qu