Desde que Álvaro supo de la existencia de aquel collar, se propuso recuperarlo para Gabriela.
Pero Noelia insistió en que lo había tirado.
Así que, tras pensarlo mucho, él decidió mandarse a hacer una réplica idéntica.
Creyó que se trataba de un regalo de la madre adoptiva de Gabriela y jamás imaginó que las cosas fueran a terminar de esta manera.
Se quedó inmóvil durante un buen rato, cual estatua. Finalmente, se inclinó para recoger el pequeño cofre, pero en el último segundo retiró la mano. L