Le indicó con señas que no hiciera ruido y usó las ramas y hierbas desordenadas por el viento para cubrir por completo el hueco donde estaban escondidos.
No pasó mucho tiempo antes de que alguien llegara a la zona.
Remy, incapaz de contener su curiosidad, espió a través de las rendijas entre las hierbas.
Vio a una mujer esconder a una niña pequeña en un hueco similar, a unos metros de distancia.
Él y su mamá habían visto ese hueco antes, pero era demasiado pequeño para que se ocultaran dos perso