Omar había esperado más de 20 años para tener un hijo. Ahora, su vida dependía de la decisión de Álvaro.
De pronto, Omar se desplomó, derrotado, como un perro moribundo, mientras lo arrastraban.
—¿Ya contactaron a los familiares de las víctimas? —Álvaro preguntó, mirando el montón de escombros.
Ese terreno lo había comprado el año pasado.
Su intención inicial era usarlo para el nuevo parque industrial del Grupo Saavedra.
Pero poco después, ocurrió el secuestro. Gabriela, para salvarlo, había que