Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu aceptación me aliviaba, aunque todavía no podía ignorar la punzada de culpa que traían mis engaños. Si tan solo Alessandro no hubiera impuesto este caos en mi vida.
—Deja que termine lo que está haciendo; está tan feliz de regresar a la escuela que no quiero quitarle la alegría —le contesté con una sonrisa—. Aunque no sé si va a poder seguir en esa escuela, mamá, me gustaría pa






