475. LA HISTORIA CONTINÚA
LILIAN:
Humberto toma la palabra, contando que los extraños que habían llegado a su llamada nos apuntaban a nosotros, pidiéndonos que me entregaran a ellos. En ese momento, Estefan me tenía en el hombro, cargada. Y nos perseguían los del barco que me habían raptado.
—Jefe, se puso feo todo —sigue diciendo Humberto—. Estábamos en el puerto, escondidos entre los contenedores, siendo perseguidos por los dos bandos.
—¡Lili! —grita mamá, haciendo que salte asustada. Se pone de pie, mirándome