467. LA LLEGADA A CASA
ALESSANDRO:
Hemos hecho el recorrido desviándonos para no aterrizar en el aeropuerto principal, sino en uno que tiene la granja del abuelo. Al llegar, me da tremenda satisfacción ver a mis hombres esperándome, con los autos que les pedí. Los saludo efusivamente; ellos también se alegran de ver al cuerpo élite principal.
—¿Qué hacemos aquí, Ale? —pregunta Lili.
—Tenemos que verificar algunas cosas, Lili —respondo de inmediato—. Es temprano, quiero reunirme con mis hombres. Necesitamos trazar u