Mundo de ficçãoIniciar sessãoDAMIÁN:
Espero con paciencia que ella procese todo lo que le he dicho. Mi corazón salta tan rápido que tengo que llevar la mano a mi pecho para calmarme. Cuando por fin levanta los ojos hacia mí, no los desvío. Me quedo ahí, quieto, sosteniéndole la mirada como si fuera lo único importante que he hecho en mi vida. Tengo que romper las barreras que nos separan.
—Sí, te vi. Vi a una hermosa chica que me






