Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro deja escapar una ligera sonrisa, casi imperceptible, que no logro catalogar si es de superioridad o de paciencia hacia mí. Me enderezo en mi asiento, incómoda pero intrigada. Su mundo, como él lo llama, siempre parece en control, calculado, una maquinaria que opera en su perfección y en la que yo todavía no sé ni cómo encajo. Pero no puedo negar que las palabras "mi mundo" tienen un peso que cautiva, que atrapa, aunque me asuste ente







