Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
Unos autos de nuestros enemigos, al vernos solos, comenzaron a acercarse rápidamente. Desde el primer vistazo supe que eran los mismos que habían perseguido a Lilian; venían con las armas desenfundadas y la intención de matarnos escrita en sus rostros. Rufo maniobró con habilidad y frenesí, girando abruptamente el volante para esquivar una embestida directa que casi nos arrastra hacia el costado de un edificio.
Las llant






