370. LA HISTORIA SE COMPLICA
LILIAN:
Me removí incómoda, sintiendo que mi propia historia era más enredada de lo que nunca habría imaginado. Me quedé escuchando, su boca siempre me llevaba al borde del peligro, pero ahora sentía que era más inteligente. Miraba a Alessandro que permaneció en silencio mirando a Rufo mientras negaba con la cabeza.
—No lo creo, abuelo —dijo con una seguridad que me sorprendió—. El padre de Damián estaba feliz porque iba a tener un nieto. Precisamente, me encontré con él y me dijo que iba a