Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Mientras llegábamos junto a todos nuestros guardias de seguridad a la tienda de autos, nos bajamos y entramos felices, sujetando el brazo de Migue mientras nos dedicamos a ver los autos. Un vendedor se nos acerca.
—Pensé que me había engañado, señora Minetti —dice en cuanto se acerca.—¿Eh? ¿Me conoce? —pregunto realmente intrigada.Se ríe como si hubiera hecho el mejor de los chistes





