283. LLENO DE FRUSTRACIÓN
MINETTI:
Respiro profundo. Esto no puede estar pasando, no puede. La miro; ha comenzado a comer como si nada, con tremendo apetito. Se ha vestido muy bonito, con un juego de sayas que la hace ver hermosa, y actúa como siempre. Me siento a su lado de nuevo; la observo mientras devora toda la comida. Siempre me ha gustado su apetito. Cuando veo que termina y toma el vaso de agua, respiro hondo y comienzo a hablar.
—Lili, ya Andy no es tu novio. No lo es —repito, tratando de mantener la calma,