Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
La primera vez que vi a Rufo, era de mi edad, diez años; solo que flaco y paliducho. Estaba todo ensangrentado y siendo golpeado sin descanso por un hombre. Iba con mi abuelo en el auto.
—¡Detente! —ordené al chofer, que frenó de golpe, y abrí la puerta sin decir nada; corrí con un arma en mi mano apuntándole a aquel desgraciado que lo golpeaba con tanta saña, y le grité: —¡D&e






